los días se van alargando como los silencios en tu mirada ausente
miércoles, 27 de abril de 2011
lunes, 21 de febrero de 2011
cielo-olǝıɔ
al preguntarnos qué nos gusta más que nada en este mundo,
la respuesta podría incluso con el más ser infinita
y sin embargo, caminando entre edificios con una ciudad a cuestas
con sus personas indefinibles,
sus árboles invisibles,
sus trabajos mal pagados
y sus diferencias en los ceros de las cuentas de los restaurantes pijos
(o en la de los coches,
o en la de los zapatos si no se tiene carné)
mirando los pequeños fragmentos que asoman desperdigados, pienso -entre tanto hormigón y abruma-
que ya cambiaron el fondo del paisaje previamente azulado como si fueran titulares que en él imprimen los transeúntes
o
el caso es que siempre queda hacia arriba y sorprendernos.
la respuesta podría incluso con el más ser infinita
y sin embargo, caminando entre edificios con una ciudad a cuestas
con sus personas indefinibles,
sus árboles invisibles,
sus trabajos mal pagados
y sus diferencias en los ceros de las cuentas de los restaurantes pijos
(o en la de los coches,
o en la de los zapatos si no se tiene carné)
mirando los pequeños fragmentos que asoman desperdigados, pienso -entre tanto hormigón y abruma-
que ya cambiaron el fondo del paisaje previamente azulado como si fueran titulares que en él imprimen los transeúntes
"no sé si no soy pájaro porque no huelo el gas, o porque no huelo el gas, no soy pájaro"
"indeterminación cae sobre la población metalizada y obtusa de tantos ángulos"
o
"las dudas no se resuelven, la lluvia no se disuelve y tú no estás aquí"
el caso es que siempre queda hacia arriba y sorprendernos.
domingo, 30 de enero de 2011
untitled
tu tristeza me contagia a veces,
sólo a veces,
cuando dejo la puerta abierta
pero sólo a veces, algunas veces
el camino que recorren tus ojos
algunos días, algunas veces,
pasa afilando un acantilado
pocas veces, estas veces
y a cada lado hay océano
(de la puerta y del acantilado)
sólo a veces,
cuando dejo la puerta abierta
pero sólo a veces, algunas veces
el camino que recorren tus ojos
algunos días, algunas veces,
pasa afilando un acantilado
pocas veces, estas veces
y a cada lado hay océano
(de la puerta y del acantilado)
'cause I'm the one cracking hell not so far away
domingo, 23 de enero de 2011
el que carga la nada
de los 365 días que te quiero
hay días que no te quiero nada
momentos en que las palabritas que hemos ido tejiendo
de poco a poco se me escapan,
no tengo ojos, sí guadañas,
y en un laberinto acorralo:
no recuerdo salida, no recuerdo la entrada
de las 8.760 horas que te quiero
también las hay que no te quiero nada
instantes que temen todo, holocaustos,
devorando, mi futuro
y tu alma,
pero me quedo mirando rato
y parece que estudio la pared de ladrillo frente a la ventana
de los más 590.000 minutos que te quiero
los hay
en los que no te quiero nada
y nada todo se va volviendo,
y quién será el que carga la nada
porque, de los cada y siempre que te quiero,
los hay en que para qué hacerlo
si somos como armas
uno contra uno mismo y después
el vacío o se va
o quedando se anda.
hay días que no te quiero nada
momentos en que las palabritas que hemos ido tejiendo
de poco a poco se me escapan,
no tengo ojos, sí guadañas,
y en un laberinto acorralo:
no recuerdo salida, no recuerdo la entrada
de las 8.760 horas que te quiero
también las hay que no te quiero nada
instantes que temen todo, holocaustos,
devorando, mi futuro
y tu alma,
pero me quedo mirando rato
y parece que estudio la pared de ladrillo frente a la ventana
de los más 590.000 minutos que te quiero
los hay
en los que no te quiero nada
y nada todo se va volviendo,
y quién será el que carga la nada
porque, de los cada y siempre que te quiero,
los hay en que para qué hacerlo
si somos como armas
uno contra uno mismo y después
el vacío o se va
o quedando se anda.
lunes, 6 de diciembre de 2010
puede que un día quieras llevarte la lavadora
mis caderas son concretashay sensaciones que no puedo contar, con los dedos de una mano
y tus palabras me hacen humo
¡hoy se ofertan detrás de la rodilla!
tus palabras son concretassensaciones que no puedo contar, con los dedos dentro
y mis caderas se hacen humo
y una mano
sutura tu amor en mis costillas
la sábana arrugada, la almohada se ha ido
me coses al sentimiento, a lo que no es pensamiento
absoluto
vuelas encima de mí
de una a otra orilla
te derramas por nada y casi te caes
te precipitas
costado abajo
sonries
y escuchamos llover
"si pudiera,
te besaría el corazón" dices
todo es humo
la palabra, nos hace concretos
N.A.: evidentemente el 18% de la autoría de este poema no es mía como tampoco lo es la lavadora
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